Apnea- no se puede respirar

Vamos al teatro porque entendemos que debemos estar ahí, oponiéndonos con hidalguía a la propuesta más acabada del Neoliberalismo: la de aislarse, no pensar, romper redes.

Vamos al teatro con mirada crítica y potente, aferrándonos a cada cabito suelto que el texto nos ofrece para tejerlo en nuestra enmarañada resistencia.  Y salimos de las salas en medio de algún sopor que no se disipará hasta que nos caiga esa ficha.

Y qué dicha cuando eso sucede.

Apnea es una propuesta teatral en la que prevalece el sentido del pacto ficcional: la representación, ese elemento indispensable para que el teatro derribe las fronteras con el público, que nos permite creer que cualquier situación que ocurra sobre el escenario será la que nos están contando.  Entonces la vivimos en algún recóndito paraje de la costa patagónica y no en la cálida butaca del teatro Payró.

El texto de la obra sobrevuela un universo psi, aludiendo a casos reales y conceptos determinantes.

Es ineludible la pulsión de informarse sobre algunos elementos mencionados.  De ese modo se generan conexiones para desarrollar el pensamiento crítico: el teatro, las ideas circulando, la consternación o las carcajadas del público, cada detalle que no es azaroso habilita un recorrido que uno a uno los espectadores comenzaremos al finalizar la función.

En la puesta se utilizan recursos tecnológicos muy bien resueltos, que permiten traspolar la acción en un tiempo y un espacio que son otros: que fueron o no, que podrían ser.

Se desliza una idea siniestra que será tomada por quien quiera y pueda oírla, y se transformará la percepción de la trama según las competencias con las que cuente cada espectador.

Eso genera el teatro.  Una polisemia infinita.

Los personajes habilitan empatía desde sus recorridos sufrientes: ¿qué me vas a pedir amor fraterno si no puedo quererme a mí misma? Ese suspiro enhebra a cada persona del público.

Y desde la potencia lingüística, apelando a juegos de palabras.  O al guaraní Daniel Jacinto, con su inglés perfecto, que propone un brindis para que el deseo coincida con las posibilidades.

Apnea se presenta como un esperpéntico modo de contar.  Quienes la vivencien asimilarán en ese grotesco un alivio para zambullirse honda, profundamente en sus propias corrientes, o en su propia nostalgia.

Resta aventurarse a esta osadía de la delicada percepción y el análisis potente, que en los tiempos que nos envuelven resulta necesaria y heroica.

Apnea se presenta los domingos de junio a las 20:30 en el teatro Payró, San Martín 766, CABA

Entradas: http://publico.alternativateatral.com/entradas56986-apnea-no-se-puede-respirar?o=15

Ficha técnica

 

 

Dirección y dramaturgia

Susana Tale

Actúan

Ayelen Dias Correia

Cecilia Coleff

Constanza Mosetti

Hugo Cesar MartInez

Natalia Risso

Escenografía

Margarita Dillon

Realización audiovisual

Ailén Herradon

Ariadna Ayles

Música original

Agustin Araneda Rogers

Gráfica

Manuela Coll Cárdenas

Técnica

Nolo

 

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