Javier Acuña, Alternativo y Teatral

Algunas personas naturalizan sus conductas porque simplemente se ocupan de lo que deben hacer. Sólo ante la mirada del otro puede quedar en evidencia que lo que hacen es poco frecuente.
Nos encontramos con Javier Acuña, fundador y director de la plataforma Alternativa Teatral, que cuadra en ese grupo de los que se ocupan: se involucra con cada área de injerencia de la plataforma y reconoce la dificultad y la necesidad de delegar.

Describe una correlación entre su vida y el desarrollo del sitio que resulta muy simbólica, habla de su formación actoral con Ricardo Bartís, a quien reconoce como el maestro que le enseñó a mirar, y con Alejandro Catalán.

Nos cuenta que algo de la exigente demanda del ser actor no lo satisfacía del todo, y que también exploró el biodrama con Vivi Tellas. Entonces asumió ese recorrido como un espacio de goce, no de exigencia, valorando más el ensayo que la función, preservándose de la exposición.

Javier Acuña

Tras asumir su condición de ser escindido, recortado por cada uno de sus intereses, que no puede aplicar a otras áreas de su vida, encontró una respuesta. Alternativa Teatral es el sitio en que canaliza la totalidad de sus saberes: los académicos, los inventados, los que están en proceso de exploración. Aplica sus conocimientos y sus curiosidades en función de una comunidad (la llama Ecosistema) que requiere de ese espacio para potenciarse y re crearse.

Desarrolla una teoría ante cada tema que no termina de abordar: reflexiona sobre el Microteatro, registrándolo como una opción para el acercamiento del público no teatrero, la plataforma Teatrix, que podría acercar al teatro a un público imposibilitado de asistir a las salas, los Bitcoins, como una idea que querría aplicar a su página. Todo es polémico y ninguna respuesta cerrada aportaría nada para pensar.
Entonces Javier se posiciona en un lugar de espectador crítico que se despoja de fundamentalismos, y esa apertura lo habilita a explorar y a aplicar esa nueva información en la plataforma que dirige, y que se convirtió en una referencia indiscutida para el público de teatro.

En la permanente transformación del sitio Alternativa teatral se comprende una inteligente lectura de las nuevas tendencias, y eso explica la respuesta y fidelidad del público (el Ecosistema) que sigue y co-crea el espacio desde la posibilidad de sumar sus propias críticas a los espectáculos que ve: la continuidad del arte implica una responsabilidad en los espectadores conmovidos, y son muchos los asistentes que expresan sus percepciones a través de la página. Pero esto también fue pensado: cada espectador recibe un mail siendo invitado a aportar su apreciación.

Curioseando ante la veloz evolución del sitio, le preguntamos a Javier:

HermanAfrodita: El origen de la página remite al término griego poiesis: la creación de algo desde la nada, apelando puramente a la creatividad. ¿Cuál fue tu motivación en esta creación?

Javier Acuña: Soy programador y actor. En el momento en que nació Alternativa me topé con mis propias necesidades, las de un actor en formación: difundir sus espectáculos, convocar público, conseguir castings a los cuales presentarse, ofrecer promociones, etc. El impulso inicial fue canalizar mis propias necesidades de difusión. Y como soy programador, mi cabeza organizó la información de forma hipertextual entrelazando obras, artistas y espacios. Pero todo fue sin ninguna expectativa ni especulación. Fue casi un ejercicio de programación usando el ámbito del cual me sentía parte.

Javier Acuña

HA: ¿Te encontraste con alguna resistencia? Dividiremos esta pregunta en “resistencia a la tecnología” (que es en sí misma una batalla ganada por internet pero que hace unos años presentaba dificultades) y “resistencia ideológica”, que se puede aplicar a los elencos que se resisten a obtener subsidios o mecenazgos por no querer perder su autonomía e independencia.

JA: Resistencia, nunca. Sí puedo decir que al inicio del sitio se le daba al usuario la posibilidad de cargar todo por sí mismo. Pero en el año 2000, el usuario no estaba entrenado como actualmente, y al ver lo caótico de la información que se subía, quité esa opción rápidamente. Hoy Facebook se encargó de entrenar a todo el mundo para cargar sus propios datos y de hecho es algo que la gente demanda. La resistencia tecnológica no se da desde el lado “utilitario” por llamarlo de alguna forma. Sí me topé con la resistencia a la tecnología en términos estéticos, pero eso escapa a la historia de Alternativa Teatral.

Se refiere a la propuesta de Ezequiel Hara Duck, Perfil bajo, en la que se plantea un espectador activo, que recibe indicaciones para formar parte concreta de la acción. Hablamos entonces de la verosimilitud. No importa, dice: lo que importa es lo que vos creas.

Y cuando conversamos sobre el límite entre lo que es teatro y lo que no lo es, también es rotunda su respuesta:

JA: Hay intervenciones artísticas que proponen un relato. Plantean experiencias. Existen propuestas biodramáticas en las que el espectador aborda un espacio real que se configura para armar una especie de escenografía. Claro que excede el límite de lo que conocemos como teatro, pero ¿qué importa? Esas mismas propuestas no son definidas como obras de teatro. Son experiencias que pueden utilizar la ciudad, recorridos o incluso personas para hacer un relato.

En cuanto a la resistencia “ideológica” creo que es una trampa. Todo el tiempo dependemos de algo por más que no nos guste. Soy de los que piensan que al sistema hay que usarlo a favor y no resistirlo. Me gusta el concepto de hackear el sistema, algo que surge de la informática pero que conceptualmente se puede trasladar a cualquier cosa. Finalmente… todo se trata de descubrir cómo encontrarle la vuelta al sistema o hacerlo jugar a tu favor, sacarle el provecho.

Javier Acuña

HA: ¿Cómo se logró el posicionamiento del sitio? Actualmente es un espacio de referencia indiscutible.

JA: Creo que tiene que ver con estar atento a las necesidades específicas y concretas del sector. Comprender qué se puede mejorar, de qué forma hacerlo e ir en esa línea. Podría decir que parte del mérito de Alternativa tiene que ver con prestarle atención a las cosas que nadie le ha prestado atención y ver un poco más allá. El ejemplo claro y específico son las fichas y los rubros técnicos. No existe sitio en la actualidad que tenga las fichas técnicas que tenemos nosotros. Eso no necesariamente da dinero, pero cubre una necesidad: la de aglutinar toda la trayectoria de las personas que forman parte de la escena de una forma simple. Nadie prestó atención a eso justamente porque no hay un negocio en ello. Y a veces, los negocios no están en la cuestión en sí, si no en lo periférico. Porque si bien en Alternativa no pensamos en términos de negocio, sí pensamos en términos de cómo vamos a sostener lo que hacemos. Y hay cosas que por sí mismas no se sostienen económicamente pero lo periférico es lo que en definitiva las apuntala y las hace posibles.

HA: Dada tu pertenencia a la raza teatrera ¿rechazaste la difusión de alguna obra, casting o curso?

JA: Nunca. Bah… en el inicio sí: no publicábamos nada comercial ni del circuito oficial. Y eso era claramente una posición ideológica que hoy siento adolescente. Totalmente comprensible en el inicio, pero sin sentido en la actualidad. Lo gracioso de la situación fue que cuando actué por primera vez en el Teatro San Martín, me vi imposibilitado de incorporar a mi ficha en Alternativa las obras vinculadas al San Martín… pequeña paradoja. Así que ahí decidí quitar ese impedimento. Lo mismo ocurrió con el teatro comercial. Al principio no existía en Alternativa. Pero al incorporarlo, y durante unos años, “Paseo La Plaza” estuvo entre las 10 frases clave para llegar a la plataforma. Eso quería decir que había gente que se informaba de la programación del Paseo La Plaza en Alternativa… y por ende, potencialmente podía enterarse de la existencia de otro teatro posible, justamente de una alternativa a su consumo habitual.

Javier Acuña

HA: ¿Cómo se mantiene actualizada la casi inabarcable estructura de espacios de teatro, obras y funciones?

JA: Es muy difícil y siento que fallamos todo el tiempo. Tenemos un equipo de tres personas que trabajan 5 horas por día exclusivamente para eso. Con el correr de los años fuimos probando distintos sistemas y metodologías para encontrar lo importante entre toda la marea de spam y solicitudes múltiples. Hace un par de años logramos encontrar un mecanismo que comenzó a funcionar para hacer foco sobre lo importante. Y el sistema de entradas tiene mucho mérito en eso. Si un teatro o espectáculo usa nuestro sistema, no puede dejar de preocuparse por que su información esté actualizada. De otra forma, todos se preocupan por ingresar en el sistema, pero pocos por salir de él cuando la obra baja.

Javier nos cuenta que es astrólogo, y explica desde ese lugar ciertas cosas que vinculan su vida personal con el recorrido de la plataforma. “Que no se borre nada” fue una de sus premisas. En Alternativa Teatral se encuentra el recorrido de cada uno de los integrantes de cada elenco, todas sus participaciones. El historial de cada obra de teatro.

HA: Ante la posibilidad de leer la historia desde el arte, la opción de registrar las propuestas que se brindan en cada contexto resulta muy atractiva y enriquecedora tanto para el público como para la crítica y la investigación ¿Cómo se define el Proyecto archivo? ¿En qué estadio se encuentra?

JA: El espíritu de conservación de los datos existió desde el inicio en Alternativa. Pero lo cierto es que el sitio arrancó en el año 2000 y tenía menos capacidad de captación y procesamiento de información que la que tenemos hoy en día. Pensar en reconstruir el pasado fue un proceso natural en este contexto. Y ciertamente imdb.com y también cinenacional.com son fuentes de inspiración en este sentido. Uso mucho imdb.com y soy muy fan de su archivo histórico. Me encanta poder encontrar ahí los inicios del cine. Me gustaría, y estamos en ese camino, lograr lo mismo con el Archivo de Alternativa. Llevamos en la actualidad más de seis mil espectáculos incorporados al sistema que van desde la época del virreinato a la actualidad. La expectativa es lograr mayores recursos para este proyecto en particular, poder sostenerlo en el tiempo y transformarlo en una verdadera enciclopedia de la actividad escénica local.

Pensamos ¿cómo podemos hacer para reconstruir para atrás? Y todo eso se integra como si fuera una obra que está en cartel. La primera obra cargada data del año 1800; aparecen cosas de los reyes, es algo interesante de lo político y de las cosas que pasaban.

Javier AcuñaHA: El sistema de reservas o venta electrónica ya está naturalizado por el público. ¿Cómo funciona la propuesta de Alternativa entradas?

JA: Alternativa Entradas también tiene origen en mis propias necesidades. En el 2008 realicé un evento de teatro y tecnología llamado Tecnoescena. Ahí me enfrenté a la problemática de convocatoria de público de forma más masiva. Y sentí la necesidad y la ausencia de herramientas para poder trabajar el vínculo con el público. Usé un sistema de venta tradicional: Ticketek, que no estaba pensado para el tipo de evento que llevaba adelante ni facilitaba mi contacto con el público, más bien todo lo contrario. Así que nuestro sistema se pensó desde ese lugar: brindar herramientas que faciliten el vínculo con el público. Uno de los aspectos fundamentales es brindar al teatro los datos de sus espectadores y poder así armar su público, conocerlo, vincularse con él. Por eso hoy es mucho más que un sistema de venta y en ese sentido me gusta más llamarlo sistema de gestión de público. Cubre la totalidad de las necesidades de un espacio en relación a la gestión de entradas. Al mismo tiempo intenta ser amable con el público: somos el único sistema que no requiere una registración y paso previo para poder comprar. Lo hacemos literalmente en dos o tres pasos si hay que elegir ubicación. Ahora vamos camino a ampliar esto a los cursos. Si bien se ve parecido, la gestión de alumnos es bastante distinta a la gestión de espectadores. Venimos desde el año pasado probando el sistema con dos espacios y esperamos este año abrirlo a todos.

HA: ¿Cuáles son las funcionalidades que ofrece la página en tanto a la nueva opción del financiamiento colectivo de las obras?

JA: Siempre me gustó mucho la idea de la financiación colectiva. De hecho hicimos hace unos años una experiencia tradicional de financiación colectiva que no tuvo el éxito esperado, o no funcionó como me hubiera gustado. Pero alcanzó para comprender la problemática y las fallas del modelo. Soy un poco crítico con respecto a los modelos de financiación colectiva locales existentes. Mi sensación es que se apoyan en la capacidad de tracción propia de los proyectos pero sin gran aporte de la plataforma en ese sentido. Si el proyecto es bueno y tenés tu comunidad (familia, amigos, seguidores) lograrás el objetivo. Pero si sos una persona solitaria… o con poca capacidad de tracción propia (o con vergüenza de salir a pedir) ahí está más difícil. Así que propusimos un modelo de financiación colectiva que intentara brindar un aporte en este aspecto. Lo presentamos en el 2016 al Concurso de Innovación Cultural de Cultural Nación y resultó elegido entre los ganadores. Lo llevaremos adelante en la primera parte de este año. Básicamente pretendemos generar un fondo de financiación colectiva con el aporte de cada persona pero sin existencia previa de proyectos y donde cada aportante será dueño de su porción de dinero. Una vez que el fondo tenga una masa crítica de dinero, se abrirá la convocatoria de proyectos que serán moderados para ingresar en la plataforma y a partir de ahí comenzarán a circular entre las personas (o empresas) que aportaron. Ahí es donde brindaremos capacidad de tracción a quien no la tiene por cuenta propia. Cada persona decidirá entonces a qué proyecto quiere aportarle total o parcialmente su dinero. Si el proyecto no logra el objetivo final, el dinero volverá a la plataforma y quedará a la espera de otro. Una vez que ingrese el dinero en el sistema, el aportante o mecenas asumirá que no volverá y que tendrá como objetivo un proyecto artístico. Si los aportantes no quieren recibir miles de proyectos para elegir, podrán delegar esa decisión en otra persona aportante de su confianza, o la misma plataforma o jurado. La idea es transformar a Alternativa en un ecosistema de proyectos culturales, donde estos son ideados, gestados, financiados, exhibidos, explotados y finalmente recordados.

 

Desde HermanAfrodita celebramos conectarnos con personas que trabajan en pos de la búsqueda. Descubrimos en Javier un inclaudicable buscador que realiza un potente aporte al recorrido del teatro, y encontramos en Altenativa Teatral un espacio de interacción en que cada participante es respetado y alentado a profundizar su propia curiosidad.

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