Quetza

Transitamos un tiempo en el que Conquistar el Mundo  se traduce en trabajar  con el otro desde el usufructo de sus esfuerzos por sobrevivir.  Se trata de una consigna que parte desde el poder hegemónico para la formación de seres con liderazgo.

La exaltación de los valores individuales en pos de la destrucción de los lazos sociales genera una competencia desgarradora entre quienes aspiran a correrse del lugar que les tocó, que toman el desafío de esquivar el determinismo.

Pero esto no es fácil ni es gratuito: la osadía de cuestionar los valores impuestos y los preceptos establecidos puede pagarse con la vida o con la exclusión.

Y lo que se sabe, todo lo que se puede aprender, parte desde ese lugar confortable en el que las cosas están dichas y no hay espacio para la duda.

Quetza el conquistador es una apuesta que parte de un texto polémico.  Cuestiona e ironiza comenzando por el  título: el concepto de conquistador es aplicado a Quetza, el resucitado: un mejica huérfano, valiente y revolucionario.

Quien conquista obtiene el fruto de su esfuerzo  mediante la sublevación de otras voluntades.  Pero Quetza pudo sobrevivir gracias al sacrificio de otra voluntad: la de su padre adoptivo que lo tomó como su propio desafío.

Enmarcada en la bella sala del teatro  Método Kairós, esta obra propone el abordaje de una historia ficcionada, basada en la novela homónima de Federico Andahazi,  ganadora del premio Planeta, y con dirección de Daniel Kuznieka.

El texto tiene sustento histórico en la obra de  Miguel León Portilla, quien compiló textos e ilustraciones acerca de la visión de los vencidos: la perspectiva de la conquista desde la mirada indígena.

Ante los presagios funestos que anticipaban el horror, Motecuhzoma pidió asesoramiento a los sabios.  Decidió entregar a los españoles grandes ofrendas, que les resultaron insuficientes y ofensivas. Todo está documentado y habilita la percepción de la tragedia humana que atravesó al pueblo mejica.  Llenos de terror por la incertidumbre acerca de lo que ocurriría.

Como estos pueblos combatían entre sí y sufrían el liderazgo indiscutible de los Aztecas, contando con esa disgregación y sometimiento, Hernán Cortés tuvo un camino allanado.

Mientras que Moctezuma fue abatido, Ixtlilxóchitl recibió favorablemente  a los españoles; incluso se hizo cristiano.

Motecuhzoma y Cortés dialogaron frente a frente…

A partir de ahí conocemos la historia.  O la suponemos, siendo el narrador indefectiblemente parte del poder dominante que nos educa.

Y entonces ocurre que el teatro se atreve a una toma de posición: Quetza es una propuesta  desde el otro lado, que genera al menos la curiosidad de pensar qué podría haber pasado si…

El texto es complejo, repleto de datos y nombres en otras lenguas.

Agustín García, el actor que le pone el cuerpo a la obra, toma la  función de construir desde la nada, desde el aire y sus movimientos, potentes imágenes que pueden ser asimiladas por el espectador.

La escenografía es gráfica y escueta, y la construcción del espacio y el sentido del tiempo está a cargo de este actor que se entrega con devoción a la propuesta.  Su entrenamiento es destacable, la potencia de su voz y los matices que logra habilitan los cambios de personajes y la posibilidad de no perderse en la complejidad del texto.

Resta sumergirse en esta narración alternativa, ficcional pero denunciante, que navega por el mar, ese nexo entre los mundos, en la oposición entre las piedades humanas y las decisiones divinas.

Ficha técnica

Libro: Federico Andahazi

Adaptación y dirección: Daniel Kuzniecka

Actúa: Agustín García

Vestuario y escenografía: Jorgelina Herrera Pons

Fotografía: Marcelo Rembado

Diseño gráfico: Guido García

Producción ejecutiva y Prensa: Kazeta prensa

Quetza se presenta en El Método Kairós teatro: El Salvador 4530, CABA

Informes y entradas acá:
http://publico.alternativateatral.com/localidades.asp?id=54170&o=14

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AndreaBoq

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