Los Quijotes de la cancha. Res o no Res, Teatro Comunitario

En el ápice de su subjetividad, esta cronista advierte: hace muchos años integré la camada fundadora del grupo de Teatro Comunitario de Mataderos Res o no Res, brillante anagrama que sintetiza la pertenencia a la República más hostil para los vacunos y el respeto al símbolo teatral por excelencia.

En sus comienzos, allá por el año 2002, el grupo se conformó como un refugio para la alegría, una trinchera para jugar y divertirse en el contexto despiadado de un país que se derrumbaba.

Y se juntaron personas del barrio, con la coordinación de Enrique Papatino, su primer director.

El Club Nueva Chicago brindó el espacio para desarrollar los encuentros.

Tener un lugar a disposición, contar con un grupo heterogéneo de vecinos y vecinas no actores, pero cada quien con algo para aportar, implicaba la responsabilidad de transmitir algo.

Con el padrinazgo del grupo Catalinas, y la arenga de  Ricardo Talento, coordinador del Circuito Cultural Barracas, rápidamente se comprendió que la misión de Res o no Res era visibilizar las situaciones que se desarrollaban en el Barrio de Mataderos, histórico bastión de la resistencia al ninguneo.

Y ahí, en el salón del club, entre desconocidos, comenzaron a tejerse historias que afloraban de la sabiduría popular: el frigorífico nacional, la curtiembre, el Torito.

Los relatos trágicos pero cargados de heroísmo se abordaron desde el humor, desde la solidaridad, desde la maravilla de la construcción colectiva.

Y resultó ser que entre los vecinos desconocidos había potenciales dramaturgos, directores musicales, grandes actores y actrices.

(¿Cómo hubiera descubierto esa gente tanta potencialidad de no haberse acercado a curiosear?)

Entonces Res o no Res se consolidó como un grupo de Teatro que presentaba sus  producciones en la plaza más emblemática del barrio: la de las fuentes, la de la Feria.  Desde entonces pasaron quince años.  Cíclica, la vida, hoy el contexto vuelve a hostilizarse y vuelvo a encontrarme con este grupo, pero ahora como espectadora.

Los Quijotes de la cancha

Hay momentos en los que nos sentimos piezas de una maquinaria aunque no formemos parte concreta.  Por ejemplo cuando un ser querido es afectado por alguna enfermedad.  O cuando juega el equipo de nuestra preferencia.  Hacemos fuerza, participamos, ponemos garra y corazón.  Nos sentimos adentro aunque sabemos que estamos afuera.

Sentada en el Club Cárdenas esperando el comienzo de la función, tuve esa percepción participativa.  Me estremecí de punta a punta cuando escuché la arenga del grupo preparando su salida “¡Res o no Res!”, gritaron juntos desde bambalinas.  Y comenzó la función.

Un Quijote serio y atinado, acompañado de su fiel Escudero que ceba mate, conectan las tres historias que se representan: gestas heroicas del Pueblo de Mataderos.

Torito” cuenta lo ocurrido tras la muerte del campeón Justo Suárez, a quien se intentaba enterrar sin ceremonia velatoria.

“Cuando un pueblo así lo quiere busca su mejor fuerza de la caída y al campeón convierte en gesta”, explican.  Y sostienen al mítico boxeador, reivindicando su mote de Torito de Mataderos.

El Pueblo canta, conforma una hermosa y fotográfica escenografía viviente.

Desde un rincón se ejecuta la música que da pie a cada canción, a cada una de las poderosas puestas en escena que emocionan.

Un bombo, una guitarra, un reflector.

El resto es humanidad activa que actúa, canta y conmueve

Una eterna gallega (actriz fetiche del grupo, esta vez personificando a Sancho Panza) interviene con tanta astucia y espontaneidad que arrebata al público una catarata de aplausos.

Al trote” relata un episodio legendario: ante el ascenso del club Nueva Chicago a la primera división, los hinchas corean la marcha peronista. La hinchada completa será detenida, pero la solidaridad del Pueblo de Mataderos encontrará una salida.

Somos los que metimos las patas en la fuente, los cabecitas negras, el aluvión zoológico”, rezan.

Finalmente, en “El subsuelo de la Patria” se presenta un suceso hermoso: para preservar el símbolo de la Abanderada de los Humildes, un grupo de personas entierra bajo la cancha de Chicago un Busto de Eva Perón.

Aún silenciada, su potente mansaje  será asimilado por quien lo quiera escuchar.

Entonces el subsuelo se subleva, y silbando, tarareando, imponiendo su ritmo con las palmas o con sus fuertes pisadas, el Pueblo de la República de Mataderos  logra emerger para contar estos episodios que definieron la vida del histórico Barrio en el que las distintas realidades del país forjaron una identidad emblemática.

Para seguir curioseando en esta propuesta amorosa y comunitaria, les preguntamos a Estela Calvo, Directora General de Res o no Res

HERManAFRODITA: Desde la creación del grupo se apeló a la construcción colectiva. A pesar de que actualmente las tareas parecen están más repartidas, se evidencia la participación del equipo.  ¿Cómo se organiza un grupo tan heterogéneo, en el que participan desde niños hasta adultos mayores, algunos con experiencia y otros dando sus primeros pasos en el Teatro?

-Estela Calvo:  Te contesto considerando que recién estamos transcurriendo el segundo año de nuestra dirección conjunta, (con Juan Azar) con toda la relatividad que eso puede implicar. Me parece que una clave está en tener pautas estables pero suficientemente flexibles, que puedan ir modificándose en función de las nuevas miradas o aportes. Por ejemplo, existe o tratamos de que se vaya conformando y consolidando un grupo de maquillaje que se ocupe de los maquillajes de todos en la previa a las funciones. De pronto los más chicos quieren maquillar. No lo tenemos previsto, pero esa energía disponible hay que aprovecharla. Y entonces vale la pena darles una capacitación para que puedan hacerlo y tal vez nos encontramos con que
tienen una facilidad de aprendizaje que permite resolver algunos problemas en la
preparación de todos.

HA: ¿Cuentan con cierta estabilidad en el elenco?

EC: La estabilidad del elenco se da en dos sentidos: uno es que hay gente que lleva 15, 10, 8 años en el grupo y eso hace que el grupo sea estable, pero el otro sentido es
el de la permanencia en el estilo, las canciones, las obras, que aunque se van renovando, guardan cierto criterio común con las que se hicieron al comienzo. A
veces resulta misterioso, porque mucha gente cambia pero algo de la esencia del
grupo se mantiene.

HA: ¿Cuál es la esencia del Teatro Comunitario?

EC: La esencia del Teatro Comunitario es su carácter de teatro de vecinos, no
actores, que se integran a la propuesta teatral con dos o tres objetivos
fundamentales: rescatar las historias del barrio, recuperar y sostener la
memoria, impulsar y cuidar los lazos solidarios entre vecinos y habitar la
territorialidad, todo eso a través del teatro y el canto comunitario que es
también parte esencial de esta propuesta.

HA: ¿Qué recorrido se transitó hasta llegar a la actual conducción?

EC: Estamos transcurriendo la tercera dirección del grupo, la primera fue la de
Enrique Papatino, la segunda de Gustavo Potenzoni y en la actualidad, la
dirección se repartió entre dos: uno que atiende más a la parte artística,
actoral, musical (Juan Azar) y otro que se ocupa de algunos aspectos artísticos
y de las cuestiones generales que hacen al funcionamiento (Estela Calvo). En
el Teatro Comunitario esta experiencia es un poco una rareza puesto que la mayoría de los grupos continúa con sus direcciones iniciales. Cada conducción fue dueña de
un estilo particular. La conducción de Papatino tuvo una impronta de una fuerte
marca personal que estimulaba todo el tiempo a la reflexión sobre las formas
de trabajo y los contenidos, y a la actividad incesante. Y al mismo tiempo
promovió las potencialidades individuales de los integrantes del grupo.
Gustavo, por su parte, ejerció un liderazgo persuasivo, calmo, llevando a la
colaboración de todos de un modo casi imperceptible.

HA: ¿Cómo es el proceso de escritura de las obras que representan? ¿Parten del grupo o se presentan propuestas armadas? ¿Hay un equipo que se encarga de la dramaturgia?

-EC: La forma de escribir fue variando: en Desde el alma, (primera obra del grupo) prácticamente no hubo un guión sino que las diferentes partes que compusieron la obra fueron surgiendo de improvisaciones dirigidas y orientadas luego por Papatino. Solo se escribió una introducción a cada uno de los cuadros en forma de poema. A partir de ahí, la dramaturgia estuvo casi siempre a cargo de una persona, al menos en la coordinación, salvo en el caso de Perfume Nacional (segunda obra) en que varios miembros del grupo intervinieron escribiendo los diferentes actos de la obra. En esta última, Los Quijotes de la Cancha, fue producto de ideas que trabajaron los directores más lo que fue surgiendo de improvisaciones sobre temas propuestos. El tema de la dramaturgia es todo un tópico. Es muy difícil escribir de a varios, salvo en niveles profesionales muy aceitados como sucede con las series televisivas que vienen del exterior. Pero lo que sí es posible es recoger los que sucede en las
improvisaciones, tomar temas que se proponen y luego trabajarlos para organizar
un cuerpo común, que tienda a lograr un mismo estilo y una coherencia.

-HA: ¿Cómo se trabaja el entrenamiento de los actores y actrices?

-EC: El entrenamiento es parte de los ensayos. Hay tiempos que son de mayor
entrenamiento y otros que son de ensayo para presentación de obra donde el
entrenamiento se organiza específicamente buscando profundizar un elemento, un
movimiento, una acción que luego se verá integrada en la obra. Cada tanto se
realizan capacitaciones por fuera del ensayo, con actores invitados para tal fin.
Durante algunos meses del año funciona un taller de clown que aporta mucho a la
construcción que cada uno va haciendo de sus personajes.

-HA: Las piezas musicales son muy elocuentes; los personajes cantan, bailan y crean impactantes puestas en escena. ¿Cómo se genera la coordinación de estos elementos?

-EC: Ensayo, ensayo y ensayo. Entrenamiento de cada punto de inserción de lo teatral, lo musical y lo coreográfico hasta obtener algo cercano a lo que se pretende lograr

-HA: Con respecto al sustento del grupo, algunas presentaciones tienen “salida a la gorra” Además de eso ¿Cuentan con algún tipo de mecenazgo?

-EC: A esta altura de la vida del grupo, ya son varias las fuentes de financiación. Hemos trabajado con la Red Nacional de Teatro Comunitario y con otros grupos, por un lado para saber cómo y dónde buscar y por otro, para lograr que haya líneas
específicas para Teatro Comunitario en cuyas presentaciones no tengamos que
disfrazarnos de lo que no somos porque hay requisitos que no podríamos cumplir,
mientras que nuestro movimiento teatral ya tiene una legitimidad que le da
derecho a construir su campo propio. Por ejemplo, Proteatro ya tiene una línea
para Teatro Comunitario. La Red está trabajando también con el INT para lograr
algo en el mismo sentido. Otros posibles son Mecenazgo, el Fondo nacional de las
Artes, Puntos de Cultura. También, por supuesto, fiestas y otro tipo de eventos
que puedan aportar algo.

-HA: ¿Cuál es la respuesta de los vecinos de Mataderos ante las Historias que presentan?

-EC: En general la respuesta es muy buena, sobre todo cuando las historias que
presentamos generan una identificación por lo cercano, por lo vivido, por lo
conocido que a veces hasta genera momentos emotivos. Tanto con Fuentevacuna
como con Los Quijotes sucede algo de eso.

-HA: Hace 15 años Res o no Res está activo. ¿sienten que el Barrio los toma  como parte representativa?

-EC: Sí. Hace unos años una investigadora hizo un trabajo donde buscaba saber qué
efecto producía Res O No Res en la comunidad de Mataderos y supimos que
todas las Instituciones del Barrio conocían al grupo; pero lo más lindo era que ante
la pregunta: ¿hay alguna organización cultural representativa del barrio? La
respuesta era: el Grupo de Teatro Callejero (no decían Comunitario, decían
callejero) Res O No Res. Además, como dato curioso, tuvimos muchos
investigadores (varios europeos) que pasaron por Res intentando entender el
movimiento de Teatro Comunitario Argentino que les resulta muy atractivo, porque
ven en ello una interesante capacidad de transformación. En este momento
estamos trabajando para afianzar nuestros vínculos con el Barrio, tratando de
hacer funciones en Clubes e Instituciones de Mataderos para que esa pertenencia
se consolide y crezca.

Podés seguir las andanzas de este grupo (¡¡y sumarte a ellos!!) acá https://www.facebook.com/resonores

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AndreaBoq 

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