Gris Celda

Con la amabilidad de quien se dispone a recibir visitas, con un banco de plaza en plena Avenida Perón, el Centro Cultural Fray Mocho invita a pasar del otro lado del escenario con un cartel en la puerta:

Todo lo hermoso es posible, hacé teatro

El teatro independiente nace a borbotones en la ciudad de Buenos Aires, no es novedad.

Tampoco lo son sus condicionamientos, esa dificultad que todas las obras deberán sortear.

La razón que hace peligrar al teatro off es la misma que lo hace vivir: el público.

Fuera de la propuesta del teatro comercial, la convocatoria al público es dura y hace tambalear las producciones más potentes.

Con estas percepciones, y encantada de encontrarme con muchos espectadores, entré a la sala para disfrutar Gris Celda.

Los actores reciben al público actuando.  Eso define a una apuesta corajuda.

Ella y él, la muchacha y el doctor, con seria versatilidad nos introducen en la sala de hospital en la que desarrollan su diálogo.

Ella se define con palabras ajenas.

El le receta propuestas para mejorar su vida.

A lo largo de la obra citarán artículos del código penal, de la Organización internacional del trabajo, brindarán datos estadísticos sobre el aborto.

Ella y el, la señora de Gómez y el doctor, tienen, cada uno, su cajita.

Como una descripción de lo que se debe llevar a cuestas, estos personajes guardan los elementos   que los componen y organizan la escena prolijamente, restando del escenario lo imprescindible.  Las palabras bastan.

Griscelda sabe que la vida golpea, y con mucha dificultad intentará empujar al patovica que tiene en la punta de la lengua.

Cuando logre percibir que el que ama no lastima, podrá expresarse, y seguir al pie de la letra la receta para vivir en plenitud.

Al finalizar el acto los personajes se reconfiguran e invitan al público a dialogar sobre la temática.  En ese entorno de profunda sensibilidad, en este contexto de desgarro por la cantidad de femicidios que continúan aumentando, Gris Celda propone abrir el debate, sumar las voces y organizar la resistencia.

La mención a la desaparición forzada de Santiago Maldonado aportó el elemento final para salir del teatro con una tarea de reflexión urgente y necesaria.

Esta es la función más extraordinaria que cumple el teatro independiente.

Ficha técnica:

Dramaturgia

Roberto Vinogradki

Actúan

Silvia Pereira

Roberto Vinogradki

Dispositivo escénico y dirección

Claudia Quiroga

Podés seguir el próximo destino de Gris Celda entrando acá:

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AndreaBoq

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