La sombra de tu EX

Lo detestás

Lo aborrecés

Lo extrañás

Lo buscás

Lo perseguís

Lo llamás

Lo abrazás

Lo cogés

Lo volvés a coger

Lo querés

Lo odiás un poco, y también lo querés

Lo amás con todo tu cuerpo

Lo odiás con todo tu cuerpo

Le reprochás

Le reclamás

Lo volvés a coger

Lo llamás y le cortás

Volvés a llamarlo

Hablás con él

Recordás por qué habías terminado

Lo ves chiquito, diminuto, infantil, feo

Decidís no volver a verlo.

 

Finalmente, ese día, te mirás al espejo.

Por fin sola

Sin su presencia

Sin su locura

Sin el peso de su existencia

Sin la asfixia de tenerlo cerca

Ves, ahí mismo,

Tu imagen

Tu cara

Tu cuerpo.

Y ahí, replegada, una sombra.

Su sombra. Pero con otro rostro.

Todos los fantasmas que te agobiaban

Eran

Fueron

Son

Y serán

Solo tuyos.

Tu ex fue, apenas, una inteligente excusa

Un pretexto, acabado y deseante,

De tu sombra.

 

Ana Marangoni

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