El cuarto espejo.  Una obra sobre el amor (“arriba” del amor)

Hace tiempo estoy pensando en que algo ocurre con el capitalismo y las dificultades en la sexualidad.

Es notable que en los sectores de clase media alta, de trabajadores calificados, jóvenes profesionales entre 25 y 40 años en la plenitud de sus posibilidades, existan dificultades para tener sexo.

Algunos canalizan su energía libidinosa en sus carreras, los ascensos, los viajes laborales.  Es una suerte de excitación laboral que acaba y vuelve a comenzar, hasta que el deseo se mude de lugar

¿En qué otro momento sino durante el sexo se nos cortan la respiración y el aliento, y vivimos con éxtasis eso de no poder respirar? El auge de actividades deportivas como el crossfit o el spinning se relaciona de algún modo con esa necesidad de desgaste

Jóvenes parejas rotas por culpa de la desaparición del deseo, jóvenes hombres y mujeres con sus cuerpos trabajados, torneados y maquillados, bien vestidos, y sin sexo.

Los empresarios televisivos son excelentes lectores de la necesidad actual: los programas que se ofrecen al final del día apelan a generar ese deseo que se diluyó, y lo hacen entre bailes del caño, propuesta de bailes en trío, vestuario sugerente y sensualidad a cada paso

Series actuales como You me her, House of cards, Orange is the new black, por citar algunas, que incluyen contenido filosófico o metafísico, apuestan a las escenas de sexo explícito, mayormente de lesbianismo, apoyando esa idea de que una mujer tocándose con otra no es tan homosexual, o que el lesbianismo es una etapa de la que se vuelve para después casarse con un hombre.

Así se habilita que en cualquier pareja hétero pueda sumarse una mujer extra, y eso no significa nada

Pero siempre hay un dejo de pena cuando el sexo no está acompañado del amor, y en esos casos duele lo efímero, la insatisfacción. Allí la búsqueda se hace más intensa, más extrema

Con estas ideas en la cabeza me senté a ver “El cuarto espejo

Santiago es un escritor al que le encargaron una obra erótica.

Necesita escribir, pero cuenta con muy poco tiempo, y para generar ideas busca recursos explorando en su cabeza.

En una interesante apuesta, decide apelar a sus propias fantasías sexuales y rememorar lo que vivió y lo que hubiera podido vivir

Generalmente el erotismo se vincula con lo sutil, lo que no se dice pero se insinúa

En el caso de El cuarto espejo la entrega de las actrices y el actor en lugar  de insinuar, grita, expone, llama la atención sobre este género que se consume en silencio, que genera pudor, que transforma al espectador interpelando sus sentidos

La salida del teatro es elocuente: las parejas necesitan manifestarse su deseo, compartir esa energía que absorbieron durante la función, en la que se percibe un notable cambio de temperatura.

El cuarto espejo muestra a ese individuo que refleja en sus recuerdos individuales las fantasías colectivas, y propone al público un reencuentro consigo mismo y sus deseos

Le preguntamos a Gabriel Campana, autor de la obra:

HermanArodita: El erotismo habitualmente se encuentra camuflado en la oferta cultural ¿tuviste dificultades para concretar esta propuesta tan concreta y transgresora?

Gabriel Campana: No, no tuve problemas, le llevé el guión al director de programación del teatro y le gustó. Sí tuve problemas con la marquesina, no tenemos marquesina porque la gráfica de la obra les parece porno. No coincido, es erótica.

HA: Tras la función los espectadores se van movilizados, pareciera que en la obra se atraviesa un límite.  ¿Buscaste esa respuesta? ¿considerás que había una demanda no satisfecha en ese sentido en la cartelera teatral?

GC: Escribí esta obra porque fui a ver muchas obras que me vendían como eróticas y no lo eran, entonces quería lograr hacer una obra que no defraude.  Todavía no se cruza ningún límite, la idea es transgredir y lo vamos a ir logrando a medida que avancen las funciones.

HA: La propuesta para las actuaciones es muy arriesgada y sin embargo es notable cómo lxs personajes se brindan por completo.  ¿Fue ardua la búsqueda de actores para semejante exposición?

GC: Hace dos años estoy con este proyecto, fue muy difícil conseguir actores y actrices que se animen al género y que sean buenos haciéndolo.

Celebramos la osadía del autor que apostó a un género difícil y cargado de  prejuicios, y la ardua tarea de todo el equipo de sostener la propuesta ofreciendo a sus espectadores la posibilidad de mirarse, sentirse, reconocerse y amarse. 

 

Ficha  técnica:

Autor: Gabriel Campana

Dirección  general: Claudio Pérsico.

Asistente de  dirección: Verónica Mardones.

Actor protagónico: Mauro Angemi.

Actrices protagónicas:

Paula Peralta

Greta Fernández

Vanina Koiffman

Carolina Godoy

Pia Moller
Fotos: Noe  Ragaglia.

Diseño gráfico: Damián Tovar luna.

Redes sociales: Joaquín Polito.

Producción  comercial: María Cecilia Riegui.

Producción  general: Mario Ramos.
Podés conseguir entradas acá: https://mobile.plateanet.com/Mobile/obras?id=10405&obra=el-cuarto-espejo

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