Himalaya

Foto: estudio Levín

La gloria del individuo nunca es completa

Blas, veterano escalador, articula una red de sujetos que se enfrentan al desafiante Monte Manaslu, a  8163 metros de altura, con sus largas aristas y valles glaciares.

Un equipo de caballeros, se vanagloria Blas.

Un equipo de trabajo, porque yo soy mujer, exige la escaladora Natacha, que irrumpe con su divertido glamour.  Su empatía con la esposa de Blas es inmediata, ella la comprende y aconseja: la vida es difícil, piba.  Pero no dejes que te rindan esos machitos cabríos

No será gratuita para Natacha la osadía de enfrentarse al desafío.  Su glamour es parte de una historia que la define, pero la llegada a este presente la transforma.

Los hombres (y la mujer) blancos sólo podrán ascender a la cima del Manaslu gracias a la  acción superyoica de un sherpa que, aún disminuido, se conmina a  la Montaña para allanarles el camino. Parar es pereza, afirma

Manaslu es mamá, la gran creadora. Ella canta, sufre, es invadida.

La wawa, una cabra testigo de todas las vacilaciones de estos hombres y mujeres, esboza vaticinios escalofriantes.  Su presencia es incómoda, aunque casi nadie logra escucharla.

Todos los elementos que componen la obra son dignos de mención: la delicada iluminación artesanal, complementando el prolijo trabajo del operador, encarna una metáfora del teatro independiente: no abundan los recursos; la diferencia en la calidad  se obtiene desde el trabajo cooperativo.

La música, el vestuario, maquillaje y escenografía demandan un gran trabajo de preparación y desarmado.  Los actores y actrices se ofrendan al teatro, invirtiendo en esta causa su talento y dedicación.

Resta aventurarse a este ascenso para comprender los resultados del vínculo entre los egos, las relaciones de poder y las consecuencias del desafío a la naturaleza traspolado al desafío personal, y a las arrogantes estructuras impuestas.

 

 

El abordaje del rol de la mujer en Himalaya es muy significativo.  En ese sentido le preguntamos a Juan Seré, su director:

La historia que contás en Himalaya está llena de aristas como el mismo monte Manaslu.  La composición de los personajes femeninos tiene una potencia arrolladora, y ante esto los hombres toman distintas actitudes desde su lugar de poder.

HermanAfrodita: ¿Realizaste esa búsqueda de un modo intencional o fueron apareciendo los planteos durante la construcción de la obra?

Juan Seré: Si, fue pensado.  Quería mostrar las formas del poder machista, que se imponen por la fuerza física y por cierta ventaja que se utiliza como método de desacreditación desde los lugares de poderes. Es una temática que me atrapa, creo que estamos ante un cambio de paradigma en nuestra sociedad, la idea de definir qué es patriarcado, qué machismo y cuales son diferencias que responden al género (que creo que existe y es fundamental la diferencia, para entendernos como iguales)

Después por supuesto al encuentro de nuestras actrices con el texto se sumó picante a la controversia, las chicas que actúan en esta obra son demencialmente buenas.

HA: La relación entre personajes en la obra es vertical, ya sea por jerarquía (o pretensión de la misma), por el poder real o por el poder simbólico del hombre sobre la mujer.  Sin embargo todo cambia ¿qué sucede en la montaña que los transforma?

JS: La montaña pone a prueba todo, y a la hora de la supervivencia saltan las verdades del asunto, me gustaba que todas las ideologías y todo lo que se piensa se distorsione a medida que uno asciende, volviendo todo más mágico e irreal, el verdadero poder en la montaña lo tiene la naturaleza, que no respeta ni credos ni ideologías. Aunque si debiera tener un género, arriesgo, creo, que la naturaleza es femenina.

HA: ¿Considerás que el teatro independiente tiene la responsabilidad de mostrar estos elementos? ¿tenés respuesta del público en este sentido?

JS: Considero que es un tema que debe tratarse, mencionarse y discutirse.  En mis obras siempre está ese tópico, a medida que las luchas se intensificaron también los temas se intensificaron en mi trabajo.  En mi caso no es algo premeditado completamente, pero siempre quiero abarcar estas temáticas. Abogo profundamente en un cambio social respecto de nuestra visión machista y patriarcal, además deseo que podamos madurar como sociedad para que no existan más víctimas.

Pero también creo que los temas son diversos y que en la ensalada que se arma a veces perdemos foco en la lucha.

Tuve mucha respuesta en cuanto a este tema específico, algunas personas entendieron mi postura y pudieron reír del asunto, otros, los más serios, encuentran vestigios de machismo en mis ideas, yo trato de reírme de todo, no creo en la dictadura del embole. La posición pacata y una falsa seriedad están en las antípodas de un cambio, nada puede cambiarse si no tenemos un poco de humor.

Me gustaba que el personaje que más insiste en la lucha de las mujeres fuese también un personaje cuestionable, es necesario que estén las contradicciones presentes, de otro modo se pierde la tridimensionalidad emocional del teatro, existen las actitudes heroicas no los héroes, esa es mi opinión claro.

HA: Con respecto al teatro independiente como un estilo de vida, ¿podés contarnos el proceso que se transita desde el surgimiento de la idea hasta la puesta de la obra?

JS: El proceso es largo, primero aparece una visión que es teatral y escenográfica, luego trabajo con los actores, les cuento estas visiones y ellos encaran un trabajo de habitar ese mundo propuesto por mí, luego me encierro a escribir y después tenemos un proceso de ensayos de 5 meses en el que ponemos la maquinaria a funcionar.

En Himalaya se evidencia que el ego de cada uno interfiere con los deseos del otro.  Desde nuestra mirada militante celebramos que el abordaje de este tema se realice con respeto y seriedad, desde el humor y las excelentes actuaciones.

 

Ficha técnica

Dirección

Juan Seré

Elenco

Pablo Bronstein-Blas

Belén Ribelli- Helen

Carolina Stegmayer/Eugenia Mercante –Natacha

Francisco Ortiz- Tony

Eloy Rodriguez Tale- Samuel

Agustina Timarco- Wawa

Jennifer Sztamfater- Manaslu

Manuel Iglesia-Hombre solo

Nicolás Levin-Pibu

Gastón Filgueira Oria- Catu

Marcos Krivocapich-Mogli

Luis Tenewicki-Fishi

Música original

Ismael Pinkler & Eloy Vicario Malich

Diseño sonoro

Ismael Pinkler

Músico en escena

Eloy Vicario Malich

Diseño y operación de luces /Asistencia de dirección

Fidel Semería

Escenografía

Federico Dirrheimer

Juan Fiori

Diseño gráfico

Guillermo Lizarzuay

Diseño y confección

Abel Faricci (alpinistas)

Bruno Chávez Couture (sherpas)

Himalaya se presenta los domingos a las 18 hs. en Ladran sancho Guardia Vieja 3811, CABA

Reservas en http://publico.alternativateatral.com/localidades.asp?id=42554&o=14

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AndreaBoq

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